Puente de Koyasan, Japón
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Visit Japan Web paso a paso: la guía de 2026 (y los nuevos quioscos de Narita)

Son las seis y media de la mañana y llevas trece horas metida en un avión. Se abre la puerta, el pasillo del finger huele distinto —a aire frío y limpio, a otro continente— y ya estás caminando por una cinta rodante interminable con la gente en silencio, arrastrando la maleta de mano. Doblas la esquina. Y ahí está la sala de inmigración, con su cartel de «Foreign Passports» y su cola perfectamente ordenada, porque en Japón las colas son sagradas desde el minuto uno.

Los cuarenta minutos siguientes se pueden vivir de dos maneras. Una es sacar el móvil, apuntar un código a una máquina y estar fuera en un rato. La otra es rellenar dos papelitos con un bolígrafo prestado, apoyada en una columna, con la letra temblorosa de quien no ha dormido y todavía no sabe en qué día vive.

La diferencia no se decide en el aeropuerto. Se decide semanas antes, desde tu sofá, y cuesta un cuarto de hora. Se llama Visit Japan Web, es gratis, es del gobierno japonés, y en 2026 ha cambiado bastante más de lo que te cuentan casi todas las guías en español. Vamos por partes, sin prisa.

Pantalla de inicio de sesión de Visit Japan Web con los campos de correo electrónico y contraseña
Pantalla de acceso de Visit Japan Web. La captura está traducida automáticamente por el navegador.

Un solo código, y el papelito del avión a la basura

Durante años esto fue un pequeño laberinto de códigos. Uno para inmigración, otro para aduanas, y una tercera pantalla de declaración sanitaria heredada de la pandemia que ya no existe: se eliminó, y en su lugar entró la función de compras libres de impuestos. Si el blog que estás leyendo todavía te habla de «declaración de salud», está viejo. Y si te habla de dos códigos, también.

Hoy, para una viajera extranjera, es un único código que lleva dentro inmigración y aduanas a la vez. Entras en la web oficial —vjw.digital.go.jp, esa y solo esa—, creas tu cuenta, metes los datos del pasaporte, el vuelo y la dirección de tu primer alojamiento, respondes a la declaración de aduanas y el sistema te devuelve tu código. Ya está. Puedes registrar hasta a diez acompañantes desde tu cuenta, aunque cada persona sale con el suyo: si viajas con tu pareja o con tu madre, lo haces todo tú de una sentada y les mandas el suyo por WhatsApp.

Desde el 24 de septiembre, Narita es otro aeropuerto

Hasta hace nada, aterrizar en Kansai y aterrizar en la Terminal 1 de Narita eran dos experiencias distintas, y la segunda era peor. Eso se acabó. Desde el 24 de septiembre de 2026 funcionan 177 máquinas nuevas en las terminales 1 y 2 de Narita, que son por donde pasa prácticamente todo el largo radio, porque la 3 es la de bajo coste.

Se llaman quioscos conjuntos y la idea es tan sencilla que da rabia que no existieran antes: una sola máquina lee tu código y tu pasaporte, te hace la foto, te toma las huellas, y entrega de una vez la información que antes pedían inmigración por un lado y aduanas por otro. Después pasas por la cabina del agente, y si no hay nada que revisar sales de aduanas por una puerta de reconocimiento facial sin pararte a entregar nada. Caminando.

Kansai y Haneda los tienen desde abril de 2025, la Terminal 3 de Narita desde aquel mismo mes y Fukuoka desde el 1 de diciembre de 2025. Faltaban justo las dos terminales que más cola acumulaban. Si tu viaje cae este otoño y entras por ahí, has tenido suerte de calendario.

La máquina también dice que no, y mejor saberlo antes

Te lo cuento ahora para que no te lleves el chasco allí, con la maleta al lado y medio avión detrás. El quiosco no sirve para todo el mundo. Necesita pasaporte con chip electrónico, así que si el tuyo es antiguo no lo va a leer. No lo pueden usar quienes midan menos de 135 centímetros, que en la práctica es la mayoría de los niños. Y tampoco vale si traes más de lo que permite la franquicia: ahí te toca hablar con una persona, como toda la vida.

Mi consejo: si viajas con una niña pequeña, no te agobies. Registras igualmente a toda la familia, pasáis por la cabina de siempre y os seguís ahorrando los papeles. La ventaja no desaparece, solo se reduce.

El trámite es tonto. Lo que atasca es la contraseña

Aquí es donde se atasca casi todo el mundo, y no es culpa tuya. La contraseña de la cuenta tiene que llevar diez caracteres como mínimo, con mayúscula, minúscula, número y símbolo. No es negociable y el sistema no perdona ni una. Es el momento exacto en que la gente cierra la pestaña, dice «ya lo haré mañana» y acaba rellenando papeles en Narita con la espalda molida.

Siéntate con el pasaporte delante y ten a mano lo que siempre se olvida: la dirección completa y el teléfono de tu primer alojamiento. No el de la tercera noche. El de la noche en que aterrizas. Si aún no lo has reservado, reserva primero y registra después, porque volver a entrar a cambiarlo es otro rato de tu vida. Y hazlo unos días antes, con calma, no en la puerta de embarque de Barajas.

Panel de usuario de Visit Japan Web con los datos personales y un acompañante ya registrados
Así se ve tu cuenta cuando ya tienes registrados tus datos y los de tu acompañante (captura traducida por el navegador).

El miedo de aterrizar sin datos tiene solución oficial

Hay una preocupación muy concreta y muy razonable: llegas, abres el móvil, no tienes cobertura y tu código vive dentro de una web. Respira. El manual oficial contempla exactamente eso: un código que hayas abierto una vez con conexión se puede volver a mostrar sin internet mientras siga en vigor. Ábrelo antes de embarcar, aunque solo sea para verlo, y lo tendrás disponible al aterrizar.

Dicho esto, yo no llegaría a Japón sin datos ni aunque el código funcionara a la perfección. Los necesitas para el mapa hasta el hotel, para avisar en casa de que has llegado y para el tren que sale en once minutos de una estación que no entiendes. Tenerlos desde que pisas el aeropuerto cuesta muy poco y se agradece muchísimo: aquí te cuento qué eSIM elegir para Japón y cómo no pagar de más, con Holafly y sus alternativas comparadas con precios reales.

Lo que casi nadie te cuenta: también lo vas a usar al volver

Y ahora la parte que no he visto en ninguna guía en español, que es la que de verdad puede costarte dinero. Visit Japan Web ha dejado de ser algo que se hace antes de volar. Desde el 1 de noviembre de 2026, Japón cambia el sistema de tax free: dejas de salir de la tienda con el descuento aplicado y pasas a pagar el impuesto allí mismo, para recuperarlo al salir del país.

Eso es un trámite más el día de la vuelta, con la aduana confirmando que te llevas de verdad lo que compraste. Y un orden nuevo que conviene grabarse: primero la aduana, después facturar la maleta. Si metes las compras en la bodega antes de pasar por ahí, ya no hay quien las saque y la devolución se evapora. El mínimo sigue siendo 5.000 yenes por tienda y día antes de impuestos, unos 28 euros: no es calderilla en un viaje con souvenirs.

Lo he desmenuzado entero, con los errores que te dejan sin devolución, en el post del tax free en Japón. Si viajas de noviembre en adelante, léelo antes de ir de compras a Ginza.

Y si no lo haces, tampoco pasa nada

Aquí va la verdad incómoda, que va conmigo siempre: Visit Japan Web no es obligatorio. Nadie te va a dejar en tierra por no tenerlo. Los formularios de papel siguen existiendo, te los dan en el avión o los coges en la sala de llegadas, y con ellos entras en Japón igual de legalmente que con el código. Lo que cambia es el rato que tardas y el humor con el que sales.

Aun así, hay pocas cosas en la preparación de un viaje a Japón con el esfuerzo y el resultado tan descompensados. Quince minutos en casa contra una cola con jet lag. Por eso lo pongo siempre en el primer bloque, antes incluso de mirar restaurantes.

Preguntas rápidas

¿Con cuánta antelación lo hago?

La cuenta, cuando quieras; el itinerario necesita vuelo y alojamiento confirmados. Yo lo dejaría hecho unos días antes de volar, no la víspera: si el pasaporte no se deja leer por la cámara, agradecerás el margen.

¿Necesito además visado?

Con pasaporte español, no: entras como turista hasta 90 días sin tramitar nada. Esto es un registro para agilizar la llegada, no una autorización de viaje. Japón sí ha confirmado que creará una, el JESTA, prevista para el año fiscal 2028. Hasta entonces, no tienes que hacer nada más.

¿Y si viajo con mi familia?

Hasta diez acompañantes desde una sola cuenta. Cada uno recibe su propio código y lo enseña él, así que asegúrate de que todos lo llevan en su móvil antes de aterrizar y no solo en el tuyo.

¿Sirve una captura de pantalla?

La vía que contempla el sistema es la de arriba: abrirlo con conexión para poder volver a mostrarlo sin ella. La captura es un plan B casero, y llevarla no cuesta nada, pero no la conviertas en tu única opción.

Lo que yo haría

Reserva la primera noche, siéntate con el pasaporte, pelea diez minutos con la contraseña y déjalo hecho. Abre el código una vez antes de embarcar. Y si vuelves con compras de noviembre en adelante: aduana primero, maleta después.

Nada de esto es difícil. Solo es distinto, y a nadie le han explicado cómo funciona. Si quieres el resto de los deberes previos resueltos en el mismo sitio —documentación, dinero, enchufes, la maleta y el primer día resuelto hora a hora—, están en mi guía gratuita de Japón. Llegar descansada a tu primer templo empieza aquí, en una pestaña del navegador, semanas antes de despegar. 🤍

Datos verificados el 24 de septiembre de 2026 con fuentes oficiales: Agencia Digital de Japón (web y manual de Visit Japan Web), Agencia de Servicios de Inmigración y Aduanas de Japón (calendario de quioscos conjuntos, incluido el arranque en Narita el 24 de septiembre) y Agencia de Turismo del Ministerio de Transporte (nuevo sistema de tax free). Cambio aplicado: 1 € = 180,19 ¥. Esta es una de esas páginas que caduca: el despliegue de quioscos sigue en marcha y el tax free cambia el 1 de noviembre, así que si tu viaje es de 2027 en adelante, comprueba las fechas antes de dar nada por hecho.

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